De la serie: 261.5 metros de Patricia Lagarde
domingo, 25 de julio de 2010
viernes, 23 de julio de 2010
huevos crudos
“(Angela)… Perdiste el norte cuando perdiste tu sentido de la identidad. Y eso pasó hace mucho tiempo. Por eso siempre necesitas pruebas, pruebas de que aún existes. Tratas tus historias y experiencias como a huevos crudos. Como si sólo tú experimentaras cosas. Por eso sigues tomando fotos. Para probarte después que fuiste “tú” realmente quién vio algo. Por eso viniste. Así alguien escucharía, te escucharía a ti y a las historias que realmente te cuentas tú mismo.
(Phil) Es verdad. Tomar fotografías es una especie de prueba. Esperando a que una foto aparezca me he sentido a veces extrañamente mal. No puedo esperar a comparar la foto con la realidad. Pero las fotos nunca coinciden con la realidad…”
Alice in den Städten (1974) - Wim Wenders
lunes, 19 de julio de 2010
cindy (y el método dirigido)
…la fotografía que es compuesta, manipulada y ficcionalizada de forma autorreflexiva, el denominado método dirigido… La estrategia de este método es utilizar la aparente veracidad de la fotografía en su propia contra, creando así las ficciones a través de la apariencia de una realidad sin costuras en la que se ha tejido una dimensión narrativa. Las fotografías de Cindy Sherman operan de esta forma, pero sólo para exponer una dimensión no deseada de esta ficción, ya que la ficción que Sherman revela es la ficción del yo. Sus fotografías demuestran que el supuesto yo autónomo y unitario a partir del que esos otros “directores” creaban sus ficciones no es más que una serie discontinua de representaciones, de copias, de falsificaciones.
Todas las fotografías de Sherman son autorretratos donde aparece disfrazada representando un drama cuyos detalles no se revelan. Esta ambigüedad de la narración es análoga a la ambigüedad del yo, que es tanto actor de la narración como su creador. Porque aunque Sherman literalmente se crea a sí misma en estas obras es creada a imagen y semejanza de estereotipos femeninos ya conocidos; por tanto, su yo depende de las posibilidades ofrecidas por la cultura de la que participa, y no de un impulso interior. Así sus fotografías invierten los términos del arte y de la autobiografía. Se sirven del arte para no revelar el verdadero yo del artista, sino para mostrar el yo como constructo imaginario. En estas fotografías no hay una Cindy Sherman real sino sólo los papeles que adopta. Y no es ella quien crea estos papeles, sino que, al igual que hacemos todos, los escoge. Prescinde de la pose de autoría no sólo a través de los medios mecánicos que le permiten realizar la imagen, sino a través del hecho de borrar, de las escenas representadas, cualquier persona continua y esencial, incluso cualquier rostro reconocible.
La actividad fotográfica de la posmodernidad (fragmento)
- Douglas Crimp
domingo, 18 de julio de 2010
sherrie (pero cuando ves al niño, el arte ha desaparecido)
"En una exposición reciente, Levine mostraba seis fotografías de un joven desnudo. Estas fotografías habían sido refotografiadas de la famosa serie de Edward Weston sobre su hijo Neil… Levine ha contado que un amigo suyo, tras ver las fotos, dijo que éstas le hacían querer ver las originales. “Claro”, repuso Levine, “y los originales te hacen querer ver al niño; pero cuando ves al niño, el arte ha desaparecido”. Porque el deseo que se inicia con esa representación no se acaba con ese niño, con el que en modo alguno es satisfecho. El deseo de representación sólo existe en la medida en que jamás es satisfecho, en la medida en que el original siempre es diferido. La representación solo puede tener lugar en ausencia del original. Y la representación tiene lugar porque siempre está ya ahí como representación...
Así, las imágenes que Levine ha recortado de libros de fotos de Andreas Feininger y Elliot Porter, muestran escenas de la naturaleza harto comunes. E invitan a una nueva interpretación de la definición que da Roland Barthes del tiempo verbal de la fotografía, el “haber estado ahí”. La presencia que estas fotografías tienen para nosotros, es la presencia del dejà vu, de la naturaleza como ya vista, como representación."
La actividad fotográfica de la posmodernidad
- Douglas Crimp
(fragmento refiriendose a las fotografías de Sherrie Levine)
Pero ¿a qué se le debe que la fotografía de repente se le haya conferido aura?...
“Entra en juego el experto. Pero no es el experto en fotografía, cuyo representante es Walter Benjamin o, más próximo a nuestro tiempo, Roland Barthes. Ni la “chispa del azar” de Benjamin, ni el “tercer sentido” de Barthes garantizarían el lugar de la fotografía en el museo. El entendido que esta tarea requiere es el historiador del arte pasado de moda con sus análisis químicos y, aún más importante, con sus análisis estilísticos. Autentificar la fotografía requiere toda la maquinaria de la historia del arte y la museología, con unas pocas adicciones y más de un juego de manos… Lo que me interesa es la subjetivización de la fotografía, cómo a manos del experto la “chispa del azar” de la fotografía se convierte en el estilo de la fotografía. Al parecer, ahora podríamos detectar la mano del fotógrafo, de no ser, claro está, porque se trata de su ojo de su visión única…
Naturalmente soy consciente de que al plantear la cuestión de la subjetividad estoy reviviendo el principal debate de la historia estética de la fotografía, entre la copia manipulada y la copia directa, o las muchas variaciones sobre este tema. Sin embargo, mi intención al plantearla es señalar que la recuperación del aura de la fotografía no haría sino subsumir bajo la bandera de la subjetividad toda la fotografía; la fotografía cuya fuente es la mente humana y la fotografía cuya fuente es el mundo a nuestro alrededor…
El establecimiento del aura, así como la consiguiente actividad coleccionista y expositiva… se extiende a la tarjeta de visita, la ilustración de moda, la fotografía publicitaria, la instantánea o polaroid anónimas. En el fondo de cada uno de nosotros hay un Artista, por lo que podemos encontrar nuestro sitio en el espectro de la subjetividad. Desde hace tiempo, un lugar común de la historia del arte es que el realismo y el expresionismo son sólo cuestiones de grado; esto es cuestiones de estilo.
La actividad fotográfica de la posmodernidad actúa, como cabe esperar, en complicidad con estas modalidades de la fotografía-como-arte, pero lo hace solo para subvertirlas y superarlas… la fotografía es siempre una representación, un siempre-ya-visto. Sus imágenes son hurtadas, confiscadas, apropiadas, robadas. En estas obras no puede localizarse el original, puesto que está siempre diferido; incluso el yo que podría haber generado el original aparece como copia.”
Naturalmente soy consciente de que al plantear la cuestión de la subjetividad estoy reviviendo el principal debate de la historia estética de la fotografía, entre la copia manipulada y la copia directa, o las muchas variaciones sobre este tema. Sin embargo, mi intención al plantearla es señalar que la recuperación del aura de la fotografía no haría sino subsumir bajo la bandera de la subjetividad toda la fotografía; la fotografía cuya fuente es la mente humana y la fotografía cuya fuente es el mundo a nuestro alrededor…
El establecimiento del aura, así como la consiguiente actividad coleccionista y expositiva… se extiende a la tarjeta de visita, la ilustración de moda, la fotografía publicitaria, la instantánea o polaroid anónimas. En el fondo de cada uno de nosotros hay un Artista, por lo que podemos encontrar nuestro sitio en el espectro de la subjetividad. Desde hace tiempo, un lugar común de la historia del arte es que el realismo y el expresionismo son sólo cuestiones de grado; esto es cuestiones de estilo.
La actividad fotográfica de la posmodernidad actúa, como cabe esperar, en complicidad con estas modalidades de la fotografía-como-arte, pero lo hace solo para subvertirlas y superarlas… la fotografía es siempre una representación, un siempre-ya-visto. Sus imágenes son hurtadas, confiscadas, apropiadas, robadas. En estas obras no puede localizarse el original, puesto que está siempre diferido; incluso el yo que podría haber generado el original aparece como copia.”
La actividad fotográfica de la posmodernidad (fragmento)
- Douglas Crimp
el arte nunca es producido en un «mundo del arte»
Mouvements: Usted se ha referido al rap como una forma de «vida filosófica». ¿Esto presupone la inserción de las formas de vida al dominio de las formas artísticas de expresión? Si así fuera, ¿se trata de una especificidad de estos movimientos o se trata más bien de una forma de conexión más explícita entre las producciones culturales y las formas de existencias que se encuentran en cada toda cultura? ¿No existe, por otro lado, el riesgo de un mimetismo y de un formateo excesivo de estas culturas ligado a las condiciones mismas de su transmisión?
Shusterman: No me parece que sea un rasgo específico de estos movimientos. La inserción de los modos de vida en la expresión artística está actualmente muy extendida. Se lo constata en la música country, pero también en el arte contemporáneo en el que una parte importante del trabajo artístico está explícitamente y estrechamente ligada al modo de vida del artista. Desde el punto de vista de una estética pragmatista, es evidente que siempre existen conexiones –a veces complejas, ocultas o negadas– entre expresión artística y formas de vida. El arte nunca es producido en el vacío o en un «mundo del arte» enteramente exterior al mundo real y vivido.
En cuanto al formateo excesivo, no hay ni arte ni vida sin riesgos. En los géneros artísticos no populares, también existen códigos (reproductibles), y con frecuencia bastante estrictos. Los códigos son parte integrante de la función comunicativa del arte, sin la cual no habría sentido. Los géneros de producción intelectual científica están igualmente estructurados por códigos. La creatividad reside tanto en la interpretación y uso de esos códigos como en la ruptura con algunos de ellos. Pero, como lo sugiere Wittgenstein, ciertas rupturas con reglas artísticas específicas puede ser interpretadas como un signo de continuidad con otras reglas más generales.
Shusterman: No me parece que sea un rasgo específico de estos movimientos. La inserción de los modos de vida en la expresión artística está actualmente muy extendida. Se lo constata en la música country, pero también en el arte contemporáneo en el que una parte importante del trabajo artístico está explícitamente y estrechamente ligada al modo de vida del artista. Desde el punto de vista de una estética pragmatista, es evidente que siempre existen conexiones –a veces complejas, ocultas o negadas– entre expresión artística y formas de vida. El arte nunca es producido en el vacío o en un «mundo del arte» enteramente exterior al mundo real y vivido.
En cuanto al formateo excesivo, no hay ni arte ni vida sin riesgos. En los géneros artísticos no populares, también existen códigos (reproductibles), y con frecuencia bastante estrictos. Los códigos son parte integrante de la función comunicativa del arte, sin la cual no habría sentido. Los géneros de producción intelectual científica están igualmente estructurados por códigos. La creatividad reside tanto en la interpretación y uso de esos códigos como en la ruptura con algunos de ellos. Pero, como lo sugiere Wittgenstein, ciertas rupturas con reglas artísticas específicas puede ser interpretadas como un signo de continuidad con otras reglas más generales.
- Fragmento de entrevista con Richard Shusterman por Guillaume Garreta y Patricia Osganian
Revista Mouvements (des idées et des luttes), enero-marzo 2009
Traducción: Bruno Ampel
Traducción: Bruno Ampel
viernes, 2 de julio de 2010
mise en image
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...interrumpir una Gestalt tridimencional en movimiento fluido e insesante y reducirla a una abstracción bidimensional estática constituye una manipulación de la realidad de tal calibre que la única virginidad que podría reivindicarse para ella sería, en el mejor de los casos, estríctamente técnica.
-A. D. Coleman
"El método dirigido: Notas para una definición"
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